El lunes, la política partidaria se sentó a la mesa en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). Por una invitación del rector, Juan Cerisola, diez de los 12 diputados y senadores nacionales del Acuerdo Cívico y del Frente para la Victoria (FPV) y la ministra de Educación, Silvia de Temkin, compartieron la mesa del Consejo Superior, en el rectorado, con el rector y su vice, Alicia Bardón, con los secretarios de esta gestión y con los decanos de las 13 facultades que integran la UNT.
Los ausentes fueron el radical José Cano (envió representante) y la justicialista Susana Díaz. El objetivo de Cerisola era el de comprometer a oficialistas y opositores a que hagan lobby por la UNT en la mesa de discusión del presupuesto 2011, que se define este mes, más allá de las rivalidades partidarias.
También se habló de la posibilidad de alguna "ayuda extra" para que la UNT pueda llegar con cierto alivio hasta fin de año, para poder remontar un déficit mensual de $4 millones. Una cuestión que habría contribuido a ese déficit es el revés judicial sufrido recientemente por un grupo de universidades nacionales - la UNT, entre ellas - a las que el Estado nacional les exige que paguen el 14 % por aportes patronales y no el 11%, como lo vienen haciendo desde la gestión De la Rúa - Cavallo. En la reunión, el secretario de gestión administrativa de la UNT, Luis Sacca, sinceró que el organismo - la segunda "empresa"de la Provincia, con sus seis mil cargos docentes (entre facultades y escuelas ) y 3.100 no docentes- necesita que la Nación le garantice $890 millones para 2011.
Con los $530 millones de este 2010, la frazada quedó muy corta, pese a los aportes que sigue recibiendo de Minera Alumbrera; si bien esos fondos no se invierten en salarios, es de suponer que sirven, de alguna manera, para mitigar el impacto de una planta no docente que, según estimaciones, tiene por lo menos 300 cargos más de los que la UNT necesita.
Según trascendió, el martes , en Buenos Aires, Sacca, acompañado por los legisladores justicialistas Juan Salim y Gerónimo Vargas Aignasse, habría logrado guiños solidarios del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández (para una inyección extrapresupuestaria que permita llegar a fin de año) y del jefe de la bancada del FPV en Diputados, Agustín Rossi .
El lunes, en la sala del Consejo, también hubo "sincericidio"; como el que descerrajó el senador nacional Sergio Mansilla. "Esto de la universidad de abrirse a la política - afirmó- va a sincerar la realidad; porque siempre se hacía política, pero no se sinceraba". También los justicialistas Alfredo Dato y Germán Alfaro exhibieron sus cartas; el primero recordó que la discusión presupuestaria, en este conmocionado año electoral, no será fácil, en un Parlamento en el que la oposición maneja las dos cámaras. Alfaro, haciendo gala de su flamante reconciliación política con el gobernador José Alperovich, instó a sumar al mandatario tucumano a la mesa de diálogo "para garantizar mejores resultados".
La senadora Beatriz Rojkès de Alperovich también aportó su pincelada. "Querido amigo....casi le digo compañero", bromeó Rojkès, dirigiéndose a Cerisola. Nunca como el lunes hubo tanta iconografía peronista en la sala del Consejo Superior de la UNT.